Skip to content

Ojos que brillan en la oscuridad

23 agosto, 2005

Recién llego de ver “Charly y la fábrica de chocolates”, me gustó, sobre todo el actor que hacía de los oompa lumpa y sus musicales. Jhonny depp estuvo bien, pero ya no es novedad, y más que nada sabiendo que es el actor fetiche de Tim Burton, no se cansan de laburar juntos.
Igualmente lo mejor fué ganarme el billete dorado a la salida del cine. Sí. Yo y mi billete corríamos por las calles lluviosas, nos mojabamos y reíamos. Tenía puesto un piloto color crema, le quedaba perfecto. Corría, por momentos me miraba por sobre sus hombros, y seguía. Yo buscaba la luna, pero estaba escondida, bajaba la mirada y ella. Entramos en un pasaje angosto, la luz era muy puntual, las gotas cada vez eran más grandes. De pronto un garage. Frenamos y nos besamos bajo un techo, un farol nos iluminaba. El tiempo se frenó. La lluvia dejó de escucharse. Hasta que decidimos seguir con la carrera, la meta era llegar al auto, que vaya uno a saber porqué, estaba a 4 cuadras del cine. En algún otro momento hubiera puteado, pero hoy no. Al doblar en una esquina encontré un charco gigante, parecido al río de chocolate de Burton. Y la ví. La luna se reflejaba en el charco, era unos de esos días en que está llena. Frené mis ojos en esa bola blanca reflejada en el agua, para luego encuadrar nuevamente el piloto color crema, que no paraba de correr. Cada tanto miraba por sobre sus hombros y sonreía. Y yo corría más rápido, pero no quería alcanzarla, me gustaba verla desde atrás, correr, frenar, mirar-me. Como cuando te subís a la montaña rusa, y mientras se sucede el juego, te mirás con tus conocidos para verle la sonrisa, ver el disfrute. Y en esta noche lluviosa, mientras que quizá otra gente esperaba el colectivo escondida bajo un techito, nosotros corríamos contentos, mojándonos. Pra luego al llegar al auto, acariciarnos nuevamente, y unificando las gotas perdidas que se habán derramado por neustro cuerpo, y perfeccionandolas, dándoles forma. Forma de naríz, de labio, de mano, forma de cuello, de oreja, de frente, forma de ojos que brillan en la oscuridad.
Hay veces que una mirada basta, y durante ésta noche fuí testigo de una.
Anuncios

From → Sin categoría

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: